Chile

Anibal Faccendini, Catedra Libre del Agua - Universidad Nacional de Rosario, Argentina
Published: 5 years, 11 months ago (06/01/2012)
Updated: 3 years, 8 months ago (09/08/2014)

Es un Estado organizado unitariamente. En el año 1978 durante el mes de octubre, el país fue dividido políticamente en trece regiones, subdivididas en provincias y éstas en comunas. En el año 2012 tiene 15 regiones, 54 provincias y 346 comunas. La población total es de 17.402.630. Presenta una alta concentración en las ciudades el 86,59% vive en zonas urbanas y el 13,41% en el campo.

En Chile se encuentra exacerbado el individualismo y la iniciativa privada tanto en la constitución nacional como en otros segmentos normativos. La constitución establece en el artículo 24 del capítulo III, que reconoce los derechos particulares sobre las aguas. El Ministerio de Obras Públicas es la autoridad de aplicación respecto a las concesiones y promoción de agua y saneamiento rurales. El Ministerio de Salud establece las normas de calidad. En el ámbito urbano la regulación y la regulación está sometida a la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS). En el 2010, el sector hídrico urbano lo conformaban 58 empresas, 54 estaban operando en las 15 regiones del país. El 95,4% de los operadores del agua son privados y 4,6% son de propiedad municipal. La zona rural no está sometida a ente regulador alguno como lo es la ciudad con el SISS. El 42,5% de los ciudadanos son atendidos por 4 empresas del grupo Aguas, que pertenece a Suez-Agbar y el 31,4% de operadores que pertenecen a un fondo de pensiones canadiense Ontario Teachers.

Según el SISS, el nivel de cobertura del agua en el año 2010 trepaba al 99,8% y el saneamiento a 95,9%. El nivel de cobertura según fuentes gubernamentales y periodísticas son equiparables a la de los países desarrollados. Sin embargo distintas instituciones como el Programa Chile Sustentable, que reúne académicos y personalidades, lo critican porque hay escasez social del agua. Impugnan el Código de Aguas de 1981 que entregó los bienes hídricos gratuitamente y perpetuidad a los operadores privados del agua. No permitiendo la participación social y el Estado perdió todo protagonismo de un bien estratégico como el que hablamos. Las entidades que atienden a los centros urbanos son todos privados. Por ello, el agua tiene una de las tarifas más caras, favoreciendo a empresas como Suez y Aguas de Barcelona. Este modelo privatista y de libre mercado y ausencia de responsabilidad pública de parte del Estado, marca una gran tendencia altamente vulnerativa al derecho humano al agua y saneamiento. El proceso de mercantilización altísimo que tiene el agua y saneamiento en Chile, también lesiona la participación ciudadana, tan importante para un ambiente sustentalbe.